El Servicio de Correos y Filatelia de la Dirección de Telecomunicaciones y de los Sistemas Informáticos de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano ha realizado un matasellos postal especial con motivo del 225.º aniversario del dies natalis del Beato Diego José de Cádiz, el martes 24 de marzo.
En el matasellos, el Beato aparece representado en contemplación del Crucifijo, al que estaba particularmente vinculado y que llevaba siempre consigo durante su actividad como predicador. En torno a su imagen se ha representado también una corona de doce estrellas, en recuerdo de su profunda devoción mariana. Tal era su devoción a la Virgen que quiso ser sepultado a los pies de la estatua de la Bienaventurada Virgen María de la Paz, Patrona de Ronda, ciudad en la que falleció. Completan el matasellos las inscripciones, “225.º aniversario del dies natalis del Beato Diego José de Cádiz” y “Poste Vaticane – 24.03.2026”.
El Beato Diego José de Cádiz fue un gran apóstol de las misiones populares, mediante las cuales lograba implicar a centenares de personas. Poseía la capacidad de adaptar sus predicaciones según los interlocutores, con el fin de tocar sus corazones y reconducirlos a Dios.
El Beato nació el 30 de marzo de 1743 en Cádiz, España. El 12 de noviembre de 1757 ingresó en la Orden de los Frailes Menores Capuchinos en Sevilla y, el 31 de marzo de 1759, emitió la profesión de los votos. Fue ordenado sacerdote en Cardona el 24 de mayo de 1766 y comenzó a predicar por Andalucía. Recorrió toda España anunciando la Palabra de Dios al pueblo. Sin embargo, su celo suscitó la hostilidad de muchos, hasta el punto de que, tras defender a los pobres engañados por algunos ricos durante una predicación en la Catedral de Sevilla, el Viernes Santo de 1784, fue desterrado de la ciudad. Reanudó su actividad predicadora primero en diversas localidades de Andalucía y posteriormente en el resto de España. Escribió asimismo diversas obras de carácter apologético y espiritual. Sus adversarios lo obligaron nuevamente al exilio en el convento de Casares hasta 1792, cuando pudo dedicarse de nuevo a la predicación. Tras una misión popular en Málaga, en 1799 se trasladó a Ceuta, en la otra orilla del estrecho de Gibraltar. Posteriormente se estableció en Ronda, donde falleció el 24 de marzo de 1801. Fue beatificado por León XIII el 22 de abril de 1894.