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Presentada la emisión filatélica conjunta entre el Estado de la Ciudad del Vaticano y el Gran Ducado de Luxemburgo

Presentada la emisión filatélica conjunta entre el Estado de la Ciudad del Vaticano y el Gran Ducado de Luxemburgo

A 100 años de la fundación del Pontificio Istituto di Archeologia Cristiana

El 11 de diciembre, coincidiendo con el centenario exacto de su fundación, el Pontificio Istituto di Archeologia Cristiana acogió la ceremonia de presentación de dos sellos conmemorativos emitidos conjuntamente por el Estado de la Ciudad del Vaticano y el Gran Ducado de Luxemburgo.

El proyecto había comenzado a perfilarse ya en 2023, cuando Jean-Claude Kugener —entonces embajador de Luxemburgo ante la Santa Sede y director de Asuntos Culturales del Ministerio de Asuntos Exteriores luxemburgués— se encontró de manera fortuita, en el Campo Santo Teutónico, con la tumba de Johann Peter Kirsch, prelado luxemburgués y figura de gran relieve que, aproximadamente un siglo antes, había contribuido a la fundación del Pontificio Istituto di Archeologia Cristiana (PIAC). A partir de ese hallazgo, el embajador Kugener concibió la idea de promover, con ocasión del centenario del Instituto, una emisión filatélica conjunta entre los Correos de Luxemburgo y los Correos Vaticanos.
La iniciativa alcanzó su culminación el jueves 11 de diciembre, en la sede del Instituto, con la presencia del Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin; del Gran Canciller del Instituto y prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, el cardenal José Tolentino de Mendonça; y del Secretario General de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, el arzobispo Emilio Nappa, además de las principales autoridades y representantes del cuerpo académico del Instituto, entre ellos el rector, monseñor Stefan Heid.

La fundación del Pontificio Istituto di Archeologia Cristiana se produjo oficialmente mediante el motu proprio de Pío XI, I primitivi cimiteri cristiani, y Johann Peter Kirsch fue su primer director. El Instituto se dedica principalmente al estudio de los testimonios materiales y literarios del cristianismo antiguo y altomedieval, y ofrece cursos de alta especialización a arqueólogos procedentes de todo el mundo.

 

A continuacion el discurso del Secretario General de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano

 

Dirijo mi saludo

a Su Eminencia Reverendísima el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado;

a Su Eminencia Reverendísima el Cardenal José Tolentino de Mendonça, Gran Canciller del Pontificio Istituto di Archeologia Cristiana y Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación;

a Monseñor Stefan Heid, Rector del Pontificio Istituto di Archeologia Cristiana;

a las Autoridades;

a los Miembros del Cuerpo Académico;

al profesorado, a los estudiantes;

y a todos ustedes aquí presentes.

 

Hoy nos reunimos para conmemorar un aniversario importante de este Instituto de Arqueología Cristiana, cuya fundación tuvo lugar oficialmente precisamente un 11 de diciembre, hace cien años, bajo los auspicios del papa Pío XI y gracias al compromiso del prelado y estudioso luxemburgués Johann Peter Kirsch, quien desde estas aulas aportó una contribución de alcance histórico al desarrollo del método y a la afirmación internacional de la entonces naciente disciplina de la arqueología cristiana, entendida como investigación abierta a todas las manifestaciones de la vida cristiana, desde los primeros siglos hasta la Edad Media.

El acto fundacional que hoy recordamos representó la culminación de un proyecto impulsado con fe y valentía que vio providencialmente la luz pese a las graves adversidades de la época, marcadas ante todo por las heridas que la Gran Guerra acababa de dejar tras de sí y por la prolongada e incluso entonces irresuelta «cuestión romana».

También en el escenario de inestabilidad internacional que acompañó sus primeras décadas, culminado en la tragedia del segundo conflicto mundial, el Pontificio Istituto di Archeologia Cristiana nunca faltó a su misión científica y formativa: garantizó la continuidad de la docencia y consolidó, con los años, una tradición que hoy lo convierte en un referente del mundo académico, también gracias a una actualización constante y rigurosa en ámbitos de estudio cada vez más amplios. La adhesión de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano a la iniciativa de una emisión filatélica conjunta con Luxemburgo —país natal de monseñor Johann Peter Kirsch, fundador de este Instituto— constituye un signo de gratitud por su contribución a una investigación científica inspirada en los valores de la Iglesia, una tarea meritoria que exige dedicación constante y un sincero espíritu de entrega.

El sello conmemorativo que estamos a punto de presentar, junto con el matasellos especial die emissionis, es fruto de la colaboración filatélica entre el Servicio de Correos y Filatelia de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano y los Correos de Luxemburgo.

El prelado aparece retratado en el sello con la sede y el símbolo del Instituto al fondo. Asimismo, se reproducen la sede histórica del Instituto, situada en la Via Napoleone III de Roma, y el escudo que remite a la antigua iconografía paleocristiana del Buen Pastor, tal como ha sido transmitida desde los primeros siglos del arte cristiano y cuya versión más conocida se conserva en el Museo Pío Cristiano del Vaticano, citada expresamente en esta emisión para simbolizar los ideales que unen a nuestras instituciones.

En el matasellos se representa un detalle de la estatuilla del Buen Pastor, custodiada en los Museos Vaticanos, junto con las inscripciones «100 años del Pontificio Istituto di Archeologia Cristiana», «Correos Vaticanos» y «die emissionis 25.11.2025».

Con esta emisión, el Servicio de Correos y Filatelia desea rendir homenaje a un siglo de estudios dedicados a la comprensión de las raíces cristianas, subrayando el papel de la investigación como lugar de encuentro entre memoria, fe, conocimiento y diálogo entre culturas diversas.

Es la contribución de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano a esta institución, nacida por voluntad de Pío XI como centro de investigación plenamente integrado en el sistema de las instituciones académicas pontificias y dependiente de la Santa Sede.

Deseo que este gesto de amistad pueda ser recordado como una etapa significativa de vuestro, y de nuestro, camino hacia el futuro.